Del show de Messi a los goles que hicieron historia en el Manchester City, todo eso quedó en segundo plano cuando Sergio “Kun” Agüero se animó a mostrar una herida que nada tiene que ver con el fútbol.
Esta vez no se trató de títulos ni hazañas, sino de algo mucho más profundo: la relación con su padre, Leonel del Castillo.

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En el adelanto de su documental «Kun by Agüero», estrenado en Disney+, el exdelantero dejó ver su costado más vulnerable.

En una parte, se lo ve tenso, con la voz contenida, como si estuviera peleando contra un nudo en la garganta. El motivo: recordar que su papá nunca le dijo “jugaste bien”. Ni una sola vez en toda su carrera.
Y esa presión, según él mismo cuenta, la sintió desde muy chico. “Mi viejo siempre estaba. Si perdía un partido, no me hablaba porque se enojaba… Siempre tenía en la cabeza que tenía que ganar”, relató con un tono que hablaba más que sus propias palabras.

Uno de los momentos más duros fue cuando su padre le dijo que era mejor jugador que él, pero que no tuvo la misma suerte.
Una frase que en vez de aliento, le dejó una marca. No fue un impulso, fue una carga que arrastró durante años.

La escena que lo desbordó por completo llegó después de su retiro forzado en el Barcelona, por problemas cardíacos. Fue ahí, y recién ahí, cuando su papá lo llamó por primera vez para decirle que estaba orgulloso.
Esa llamada tardía lo quebró. Apenas cortó, rompió en llanto. “¿Esperaste a que me retirara para decírmelo?”, le dijo, mezclando alivio y tristeza en la misma frase.

Porque a veces, el partido más difícil no se juega en la cancha. Y el Kun lo ganó, pero recién cuando colgó los botines.


