La cebada suele aparecer en sopas, guisos o cereales, pero desde hace generaciones también se utiliza para preparar una bebida casera conocida como agua de cebada. Es una receta sencilla, de sabor suave y muy fácil de servir fría, especialmente en días calurosos. Lo curioso es que parte de un ingrediente tan común como un puñado de granos secos y termina convertido en una bebida ligera que forma parte de distintas tradiciones familiares.
Existen muchas versiones del agua de cebada. Algunas llevan limón, canela, miel o azúcar, pero la base siempre es la misma: cebada y agua. Para mantener esta receta simple y cercana, se puede preparar únicamente con cebada perlada, agua y un poco de miel o azúcar si se desea endulzar. La cebada perlada es una buena opción porque se cocina más rápido que la cebada entera y se consigue fácilmente en muchos supermercados.

Ingredientes:
- 1/2 taza de cebada perlada
- 4 tazas de agua
- Miel o azúcar al gusto, opcional
- Hielo para servir, opcional
Cómo prepararla: coloca la cebada en un colador y enjuágala varias veces con agua fría. Pásala a una olla junto con las 4 tazas de agua y lleva la mezcla a hervor. Cuando comience a hervir, baja el fuego y deja cocinar suavemente durante unos 30 a 40 minutos, hasta que los granos estén tiernos y el agua haya adquirido un tono ligeramente blanquecino o dorado. Apaga el fuego y deja reposar unos minutos.
Después, cuela el líquido con un colador fino y reserva el agua de cebada. Los granos cocidos no tienen por qué desperdiciarse: pueden utilizarse después en una sopa, ensalada o como acompañamiento. Si prefieres una bebida ligeramente dulce, añade una pequeña cantidad de miel o azúcar mientras todavía está tibia y mezcla hasta que se disuelva. Luego deja enfriar y guarda la bebida en el refrigerador hasta el momento de servir.
El resultado es una bebida suave, sencilla y muy diferente a un refresco comercial. Puede tomarse a temperatura ambiente o bien fría con hielo. Algunas recetas tradicionales agregan cáscara o jugo de limón, y otras incorporan especias, pero no son indispensables. De hecho, una de las cosas más interesantes de esta preparación es que puede mantenerse muy simple y aun así conservar ese carácter de bebida casera de toda la vida.
Aunque la cebada es un cereal nutritivo, no conviene presentar el agua de cebada como una bebida capaz de curar enfermedades o “desintoxicar” el organismo. Su valor principal aquí está en la tradición, en lo fácil que resulta prepararla y en que puede ser una alternativa casera para quienes disfrutan bebidas hechas con ingredientes sencillos. También es importante recordar que la cebada contiene gluten, por lo que esta bebida no es adecuada para personas con enfermedad celíaca o que deban evitar el gluten.
Esta receta resume muy bien el espíritu de los remedios y preparaciones de casa: pocos ingredientes, un proceso fácil y un resultado que muchas personas quizá no imaginaban que podía salir de un cereal tan cotidiano. Si alguna vez viste cebada en la despensa y pensaste que solo servía para cocinar, esta bebida demuestra que también puede convertirse en algo completamente distinto.


